REFLEXIONANDO

Uno y muchos

EL CONOCIMIENTO, FUNDAMENTO DE LA ACCIÓN

El conocimiento es Uno e Integral, la sabiduría nos señala que se le debe considerar como la Suprema y Universal Energía, a éste se le encuentra presente tanto en la más pequeña partícula, como en las inconmensurables galaxias, es decir, es esencia y raíz de la vida en su totalidad, así sea que provenga del aspecto material o espiritual de la Fuente Unica.

En efecto los dos factores esenciales, Espíritu y Materia, permanecen eternamente presentes y unidos, constituyendo la existencia toda, estos se activan y se ponen en acción evidente, como resultado de su conjunción, y es lo llamado Energía.

Tal Energía pasa a constituir la Causa-Raíz y total que actúa en todo el funcionamiento objetivo y subjetivo; en su proceso de diversificación y densificación crea las formas materiales, los cuerpos físicos y sutiles, los planos, las cosas, etc.

En su estado sustancial como se ha dicho, la energía permanece en Unidad Indisoluble (Yoga), Inmutable como potencial eterno y fuerza motriz, fuente desde donde se proyecta y surge la multiplicidad de formas que mantiene  los procesos de vida.

La presencia permanente del Estado Potencial Uno y su consecuencia, la Multiplicidad, están insertos en las enseñanzas de la llamada “Ciencia Sintética de lo Absoluto” (Yoga Brahma Vidya), y sus fundamentos conceptuales están basados en la existencia eterna del Supremo Poder llamado Parabrahman (Dios). Ello es revelado con el propósito de guiar a la sufriente humanidad, desde su estado de oscuridad y aislamiento, al de luminosidad  integradora y cuya realización es señalada, como la máxima finalidad humana, motivo por el cual se da a conocer esta sintética y trascendental filosofía.

Cuando se habla de energía en el proceso de vida, esta se encuentra diferenciada en tres fases: Conocimiento, Deseo-Voluntad, Acción y la síntesis de las tres anteriores. El Deseo-Voluntad y la Acción son las energías que ponen en relieve al Conocimiento para luego producir su integración.

Por la interacción de estas tres energías y su síntesis, la unidad se convierte en múltiple y viceversa, en otras palabras, el Ser colectivo se convierte en seres individualistas, separándose y separando mentalmente todo lo que se encuentra a su alrededor, sin embargo, a la inversa, el ser individualista llega a la realización de la Verdad que pertenece a un Todo Colectivo (Yogui).

La necesidad de adquirir conocimiento integral es obvia, pues, en el momento actual, lo que se adquiere, sólo es relativo y perteneciente a las multiplicidades y sus concretizaciones y no a lo que se refiere a su causa.

La generalidad de los individuos busca conocer en principio, lo que está a su alcance y naturalmente es lo objetivo, concreto, porque ellos en el estado actual pertenecen a dicha materialidad y sus efectos, desconociendo aún otros niveles, que para investigarlos se hace necesario el uso de la facultad mental en su fase intelectual integradora. Las facultades requeridas para la investigación del plano material, son la mente unida a los sentidos, los que usan la observación y análisis de las partes de lo que se investiga, para luego sintetizarlo. Así transcurre la adquisición de todo conocimiento objetivo en que está siempre presente la separatividad, por ejemplo: ciencias diversas, filosofías diversas, artes distintos, culturas distintas, en fin todo lo basado en separaciones y desconexiones. Para la aceptación como conocimiento de lo investigado en el plano físico, se requiere el estudio, análisis y comprobación en laboratorios creados para este fin. La verdad que dicho sistema sólo abarca el aspecto externo, concreto y objetivo como se ha dicho, pero adolece de la investigación y el conocimiento de sus orígenes, que es la Fuente-Raíz de todo, y naturalmente es desde donde provienen las formas materiales. Hoy en día son escasos aquellos que profundizan en esta dirección.

En el proceso de búsqueda del conocimiento espiritual, se profundiza para descubrir la causa subyacente a las formas, que es el Ser (Atman). El laboratorio utilizado para este fin es el cuerpo humano mismo y en su método de interiorización se utiliza la facultad mental, abstrayendo la participación de los sentidos, con el objeto de lograr el proceso progresivo de introspección, reflexión y meditación. Aunque lo obtenido por dicha experimentación conduce al practicante a la seguridad total de haber descubierto y realizado lo existente en el mundo sutil y sus implicancias, ello no puede llegar a ser demostrado en forma certera con los elementos físicos, de tal manera que sólo podrían ser reconocidos dichos conocimientos por expresión del desarrollo intrínseco, cambios personales que se manifiestan en la vida del individuo, que se pueden mencionar como la adquisición de poderes, tales como clariaudiencia, clarividencia, telepatía etc., para ponerlos en práctica en servicio a todos los seres. Ellos adquieren carácter de equilibrio total, los principios Suddha permanentemente puestos en práctica, más la constante entrega a los designios del Supremo Poder Divino. Con dichos logros, él llega a descubrir “quién es”, “cuál es su procedencia,”  “cuál es el origen  natural de todo” y “cuál es su finalidad de transitar por la vida”. Cuando se prescinde de estos conocimientos esenciales, el ser humano adolece de ser un “Ser Integral” y es considerado en el ámbito de la sabiduría, “Ignorante”. Por el contrario, son considerados hombres sabios, aquellos que habiendo descubierto y presenciado al Ser en sí, en toda la naturaleza y lo reconocen inmanente en todo, adquieren el conocimiento total o de síntesis, unen la vida espiritual y material, y dirigen y realizan sus acciones en servicio a otros. Toda individualidad separatista cede a lo colectivo.

De esta manera, como el conocimiento es la fuente que dirige y está siempre presente en los procesos cósmicos, también en el microcosmos es el que guía las acciones en el ser humano, y de acuerdo a la dimensión y calidad de dicho conocimiento adquirido y puesto en práctica, es el tipo de desempeño y función que el Proceso de Vida otorga. De allí la importancia de buscarlo como primer paso y en todos los niveles, sea éste que provenga del aspecto material, espiritual y de su conjunto.

A DIOS SOLO SE LE LLEGA A CONOCER POR MEDIO DE SU MANIFESTACIÓN Y  PERMANECE  TRASCENDENTE AUN MÁS ALLÁ”.

El Sanatana Dharma Dipika, dice en la Pág. 238:

XXVI. “Por lo tanto, ha sido declarado que el medio más elevado que puede tener el hombre para llevar a cabo su labor es el Conocimiento del Ser, que es imagen de Brahman y poseedor de todos sus Poderes”.

XXVII. “La persona que tal finalidad alcanza, hállase dotada de espiritual brillo, luminosidad, esplendor, sabiduría y vigor; puede asumir cualquier forma a voluntad y llegar a ser un aspirante calificado”.

                                                                                                                                 Los Editores

 

OM NAMO NARAYANAYA

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