REFLEXIONANDO

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OM NAMÓ NARAYANAYA

LA BÚSQUEDA ESPIRITUAL, una investigación

   El concepto “religión” (Vínculo Divino) ha evolucionado en el transcurso del tiempo, según el desarrollo que han experimentado las ideas y que nos han llevado a concebir a “ese Algo Supremo y Maravilloso”, pleno de elevados atributos, con forma antropomórfica y más allá de ellas, como poder capaz de otorgar en su magnificencia, la paz, el equilibrio estable y la perdurable felicidad, tan profusamente buscada, y que junto al poder que de ellos emana, entregarnos las respuestas a las interrogantes sobre los misterios y enigmas de la existencia.

   Aunque la obtención de estos propósitos, es considerado aún una utopía, sin embargo el poder de la fe y el fervor desarrollado en la búsqueda de sus creencias, ha conducido a los hombres no solo a la aceptación dogmática de ellas, sino que también se ha podido apreciar que algunos otros, mediante profundas investigaciones místicas y sus prácticas, han realizado las beatitudes señaladas, dándolas a conocer como experiencias sustentadas en el equilibrio emocional, amor divino y la felicidad y dicha, que según sus palabras, nada en este mundo le puede igualar, logrando con ello la suficiente fuerza, para convertirse en devotos servidores de la humanidad.

   En vías de obtener dichos logros, tanto en lo espiritual como en lo material de la vida, las diferentes religiones o creencias, han llevado a la práctica sus conceptos de lo divino, ejecutando ceremoniales, ritos, ofrendas por medio de objetos (flores, agua, fuego, frutos, y otras) . En dichas disciplinas generalmente se concibe al Ser Divino, dotado de diversas formas unas antropomórficas y otras de diferente índole, provistas generalmente de cualidades superiores.

   Estas representaciones del Ser Supremo responden al llamado de sus devotos, otorgándoles lo solicitado. Las enseñanzas de las antiguas culturas expresadas en textos, tales como los Vedas, entre otros, proporcionan métodos para la realización de los ceremoniales destinados a conseguir estos propósitos.

   Otra de las prácticas religiosas, conocidas en el tiempo han conducido a la realización del aspecto espiritual llamado Principio de Vida o Atman, presente en lo más profundo de si mismo. Sostienen los sabios videntes de antaño, y actuales, que quienes lo han contactado, obtienen la visión de la esplendorosa luz, que les trae el poder de la sabiduría y la paz. La filosofía Vedanta (Final de los Vedas), es aquella que conduce a este logro.

   Sin embargo, el logro indistinto del aspecto material y espiritual y su búsqueda en forma separada, no conducen al conocimiento integral de la existencia, ya que en ambos procesos, es decir en lo físico-material, separa al buscador y su entorno, de lo buscado. Y en el segundo factor, en que predomina el fervor hacia la obtención de lo espiritual, se dejan atrás las vicisitudes de la vida material.

   Es en este tipo de investigación religiosa, donde no se concibe la acción conjunta, considerando al mundo transitorio y sus contenidos como ilusión (Maya) aduciendo la existencia en este, de los pesares y calamidades que aparecen como difíciles de superar, impidiendo el logro de la “felicidad”. 

   El ideal de una religión universal que sustente ambos aspectos de la existencia, ha sido ampliamente planteado por los grandes pensadores, argumentando que solo esta modalidad y su práctica, podrá armonizar las proyecciones filosóficas y sus propósitos de realización, evitando de este modo, confrontaciones religiosas que se han podido observar en todos los tiempos.

    La ancestral sabiduría de la Ciencia Sintética de Lo Absoluto o Suddha Dharma Mandalam que se asegura, consta de una data de aproximadamente doce mil años, se proclamó nuevamente al mundo en el año 1915. Esta misión recayó en excelsos seres, videntes de los misterios ocultos, y oriundos de India, quienes la han difundido con el único fin, de que los seres humanos alcancemos la suprema felicidad, aún en este plano físico.

   Esta Omniabarcante Sabiduría afirma que toda religión, en su concepción correcta, debe llevarse a la práctica en todo momento, reuniendo en su contenido, los dos constituyentes esenciales de la vida, el Espíritu y la Materia como un todo, los cuales como se ha dicho, son las causas que proyectan los procesos cósmicos, y lo realizan a través de la Energía que surge en su interacción mutua.

   Estas Energías constituyen: el Conocimiento Integral, la Voluntad-Devoción y la Acción, las cuales están presentes e inherentes en su conjunto, en toda actividad. Esta Religión, Filosofía y Ciencia, a la vez enseña, que todo ser humano que resuelva hacer de ella su práctica, debe seguir los siguientes pasos:

1° Comenzar por adquirir el Conocimiento de Síntesis (Procesos Integrados). Una sola fuente raíz origen e inmanente en todo.
2° Orientar la facultad mental a su reconocimiento y realización por medio del proceso de reflexión, integración y meditación.
3° Poner en práctica los conocimientos mencionados en toda actividad, lo cual conduce a una vida plena, con principios integrados y de servicio a la Humanidad, desprovisto del apego personal a sus frutos. Al unir estas tres energías, se obtiene el estado de Yoga (Unidad), el cual se describe como el “logro de la maestría en las obras” y la plenitud.

El Srimad Bhagavad Gita (SDM) es el texto por excelencia que contiene estas enseñanzas.

        Cap. II, verso 6 del Gita (SDM):

“Aquello que los videntes señalan al igual que el Principio Átmico asociado con la materia (Prakriti), manifestándose como causa y efectos, ese Soy Yo, el Morador Interno, sin Principio, Medio ni Fin”

   El mundo en su proyección Bráhmica, es Uno en su esencia y se manifiesta como dual en su expresión como vida. Las enseñanzas Suddhas además de explicar su funcionamiento como tal, entregan la sabiduría del cómo armonizar los pares de opuestos presentes en la mente y consecuentemente en las acciones, mediante el proceso de sintetización mental, el Supremo Estado de Yoga, condición en donde se revela el Principio de Vida, para luego, “verlo” presente en todos los seres y cosas (Bhávana). La práctica de estos conocimientos están destinados a este Kali-Yuga (Era del Dolor).

   En la síntesis del conocimiento Suddha, se revela como parte del Todo, la existencia de una Jerarquía Espiritual que se encarga de dirigir los procesos cósmicos, estando esta conformada por excelsos y evolucionados seres, aunque invisibles aún para la mayoría, Ellos se manifiestan en cumplimiento de Su misión, que consiste en dirigir, inspirar y proteger la evolución cósmica.

   En este mes de Mayo, se asegura que Ellos se reúnen en un sagrado e inaccesible lugar para la generalidad de los seres humanos llamado Badarivana, y ubicado en las regiones septentrionales de los Montes Himalayas, (India).

   Sostienen las Escrituras Suddhas, que asisten a este sagrado lugar en gran cantidad estos altos dignatarios, con el fin de proyectar las acciones a realizar, en relación a la guía y protección del Plan Divino, que es el orden mundial y la evolución de todos los seres.

  Se insta en este Plenilunio de Mayo (Vaishak Suddha Pournima), a invocarles con el fin de contactar Su poder de amorosa guía y protección.

Sanatana Dharma Dipika, pág. 215, verso 54 ½:

“Todos estos seres son grandes Siddhas (Maestros) y se les encuentra en todos los países inspirando el conocimiento del Suddha Dharma, a la vez que dirigiendo sutilmente todos los sucesos importantes en la historia del mundo”.

OM NAMÁHA SRI PARÁMA RISHIBHIÓ YOGUIBIÁHA-SUBHAMÁSTU SARVA YAGATÁM
OM NAMÓ NARAYANAYA

Bibliografía:
B. Gita (SDM)
Sanatana Dharma Sutras (Sri Janardana)
Sanatana Dharma Dipika
                                                                                                                                Los Editores

 

 

 

 

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