REFLEXIONANDO

 

Suddha Dharma Mandalam Vidyalaya

LA RELIGIÓN Y SUS MAESTROS, UN ESTUDIO.

        Aunque la etimología de la palabra religión, es amplia y compleja, se deduce de acuerdo a una apreciación general, que es aquello que involucra un proceso de teoría y práctica que se investiga, con el poder de la fe mediante, y con la finalidad de descubrir “AQUELLO”, que envuelve los misterios de la existencia y posiblemente sea el dispensador de la paz y verdadera felicidad, a que todos aspiramos.

       El hombre, por su propia naturaleza e inquietud, se ha visto impulsado a través del tiempo y en forma genuina, a la búsqueda y solución de una serie de misterios relacionados con el Ser, sus orígenes, nacimiento, sentido de vida, muerte, etc., y otros provenientes del mundo que lo rodea.

       Con el fin de abordar estas múltiples y difíciles incógnitas de la conciencia, se ha recurrido a diversas formas y técnicas de investigación, algunas de las cuales, de naturaleza rústica y concreta de acuerdo a la época, desarrollo y circunstancias y otras más avanzadas de orden intelectual, basadas en estudios, reflexiones y prácticas meditativas (proceso mental interno). Del conjunto de las ideas y procedimientos mencionados, han surgido la filosofía, la religión establecida y otras agrupaciones por creencias.

       En todas ellas se ha explorado la sabiduría, con fervor y fe. Quienes así han accedido a las “verdades eternas”, “estudios espirituales” o a la “cultura de creencias” y sus prácticas, han adquirido sus conocimientos y los han aplicado a su diario vivir. Se explica que éstos no solo se han adquirido en una vida, sino en muchas, (necesidad del proceso de reencarnación) y ellos son llamados Maestros de Sabiduría. Poseedores de un mayor desarrollo en todos los niveles, practicantes de elevados principios y libres de la esclavitud egocéntrica, dedican sus vidas amorosamente al servicio desinteresado al mundo, y en esto, principalmente a enseñar a otros, el proceso del descubrimiento de la naturaleza interna, que es donde radica la esencia del vínculo divino (Religión).

        En cuanto a los llamados “Avataras” o Descensos Divinos, estos constituyen una clase especial, que no requiere de reencarnaciones con el fin de adquirir la sabiduría, pues se sostiene en las escrituras, que es la Conciencia Universal, la que asume un cuerpo provisto de materia y energías afines a la misión a cumplir. Es el caso del Venerado Avatara Sri Krishna, Quien descendió, con el fin de impartir las enseñanzas del Srimad Bhagavad Gita, obra cumbre de la Yoga Brahma Vidya.

        Sabios Maestros han surgido en todos los tiempos: Lao-Tsé, Confucio, Buda, Cristo y otros más, desconocidos para la generalidad humana aun, pero que igual han realizado en forma silenciosa el propósito de enseñar, guiando, mostrando con su ejemplo de vida, y estimulando el proceso cognitivo; el desarrollo de la voluntad-devoción y destacando la importancia de la realización de acciones en servicio al prójimo, de acuerdo a sus posibilidades, ejercicio este último que libera del esclavizador egocentrismo (Yo-Mío), causa suprema de la ceguera espiritual, y sus consecuencias en los múltiples conflictos humanos.

        El Suddha Dharma Mandalam, se describe como la Síntesis de la Filosofía, Ciencia y Religión, sus enseñanzas tienen como finalidad, guiar al ser humano en sus acciones (de exteriorización e interiorización), elevando su conciencia desde los planos inferiores donde se encuentra, hacia los superiores, asegurándose con ello, la realización de la paz y felicidad.

       Como pilar de todo proceso de desarrollo, se señala que en su etapa, preliminar, se debe adquirir el conocimiento intelectual basado en la Sabiduría, pero este conocimiento se refiere a las llamadas “Verdades Atmicas” o Espirituales, y a los procesos de vida desde su Génesis, hasta la constitución atómica de los seres y mundos. De dicho conocimiento intelectivo, se forman y surgen los conceptos, pero éstos sólo se manifiestan (gáyatris) cuando son aplicados a la acción. Se pueden poseer múltiples conocimientos y mucha erudición, pero éstos  se hacen evidentes, cuando se convierten en principios y superior discernimiento, que indudablemente se reflejan en el actuar.

        En posesión de la inteligencia discriminativa, se vigoriza la voluntad-devoción, energía que unida con la primera motivan e impulsan la acción, que provista de sabiduría se ejecuta sin apego al fruto y con actitud de entrega. En ausencia de estas dos energías mencionadas, la acción es realizada sólo por inercia y con las características duales y de apegos, siendo la tónica del actuar del mundo de hoy.

       Realizar la Síntesis o Yoga como estado mental, señalan los Sabios, es lograr la Maestría Plena.

Se estima que la más sublime de las enseñanzas de los Maestros Suddhas (de pureza trascendente), es aquella que señala la existencia inmanente del Principio de Vida – Atman – presente en el éter del corazón de cada cual, y en todo.

       Las prácticas para su logro y percepción, comienzan con un proceso gradual de quietud mental (Abhyasa-Yoga o Convergencia), ejercitándola por medio de la voluntad, disciplina que está implícita en todas estas.

       Aunque la presencia de estos reverenciados Seres es esencial, tanto en el mundo físico como en los planos sutiles, se recuerda que la sabiduría es inherente a la vida misma, permaneciendo en el tiempo y en el espacio por doquier. Ante la dificultad de algunos de acceder a ella directamente, se recurre a elevados seres, como medios de vital importancia, reflejados Ellos en sus profundos escritos, o también con su necesaria presencia. Aun cuando hoy son escasos, se estima que  el tiempo los proveerá.

      No obstante la sabiduría de los hermanos Mayores, el desarrollo evolutivo depende del empeño y fervor que cada uno genere. Ellos esparcen la semilla, pero sin embargo, la recogen y cultivan, quienes están en condiciones de hacerlo.

     En posesión de los “talentos” o facultades, cada cual les utiliza de acuerdo a sus aspiraciones. Cuando se les dirige conforme a las Sabias Enseñanzas, dan sus frutos de desarrollo y elevación, descubriéndose en último término el vínculo divino, (Religión), que se percibe en toda existencia.

     El llamado que hace el Bienamado Avatara Sri Krishna al discípulo Aryuna (y en él, a toda la Humanidad), señala en el capítulo XXV, verso 24:
“Búscalo siempre a El ¡Oh Bhárata! (Discípulo) como la Universal Inmanencia. Por Su Gracia, obtendrás la Suprema Paz y la Eterna Realización”

     Se señala en el Upodghata o Comentarios sobre el Bhagavad Gitá Bashya de Hamsa Yogui:

“El Gita es el reflejo fiel y la personificación de la Ciencia Sintética de Brahmán y, como tal, reconocido por los aspirantes sin excepción. Destinado a ser vivido y observado por los aspirantes del Suddha Dharma como el más esotérico y oculto, atesora en sus páginas la felicidad que eternamente brinda a los mundos.”

                                                          NAHAM KARTÁ NAHÁM KARAYITÁ OM
Los Editores

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